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Representació de la Comissió Europea a Barcelona

Las sacudidas que han hecho estremecer al mercado de la pesca y la acuicultura de la UE

  • Artículo
  • 22 de abril de 2026
  • Representación en España – Barcelona
  • lectura de 8 min
Primer pla de peix cru en un mercat
Primer plano de pescado crudo en un mercado.
© Joe Schmelzer per a AdobeStock

Para muchos europeos, el pescado es... una comida en casa, una cena especial en un restaurante, la estrella de la mesa de la comida del domingo. Pero detrás de estos momentos hay un complejo sistema que, en los últimos años, se ha enfrentado a una presión intensa. Un nuevo informe del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura muestra cómo una serie de crisis —la pandemia de COVID-19, el Brexit y la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania— han reconfigurado el sector del pescado y los productos alimentarios marinos de Europa.

Entre 2019 y 2024, la cadena de suministro de productos del mar en Europa se enfrentó a tres grandes perturbaciones que se sucedieron rápidamente una detrás de otra: primero, la pandemia de COVID-19, que provocó el cierre de restaurantes y perturbaciones en el transporte mundial; después, el Brexit, que añadió nuevos controles fronterizos y retrasos entre la UE y el Reino Unido; por último, la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania provocó una fuerte subida de los precios de la energía.

Cada uno de estos sucesos afectó al sector de manera diferente, pero juntos crearon una «tormenta perfecta». Las cadenas de suministro sufrieron perturbaciones, los costes aumentaron bruscamente y los hábitos de los consumidores cambiaron de manera imprevisible.

De fresco a congelado

Durante la pandemia de COVID-19, la demanda de pescado fresco se desplomó con el cierre de los restaurantes. En paralelo, las ventas en los supermercados se dispararon. Los consumidores empezaron a comprar más pescado congelado y en conserva, productos que duran más tiempo y son más fáciles de almacenar.

Esta tendencia no se revirtió plenamente tras la pandemia. Todavía ahora, muchos hogares siguen favoreciendo la comodidad y la asequibilidad. Con el aumento de los precios, los consumidores se han vuelto más prudentes y suelen optar por opciones más asequibles o reducir el consumo de productos del mar.

El Brexit: nuevas cargas administrativas y nuevos controles

El Brexit trajo cambios estructurales y más duraderos. Desde 2021, la reducción de las cuotas pesqueras, los nuevos controles sanitarios y el aumento de la burocracia han complicado y encarecido el comercio. Los productos frescos y refrigerados han sido los más afectados, ya que los retrasos en las fronteras han perturbado los sistemas de entrega rápida.

Aunque el apoyo de la UE ayudó a cubrir algunos costes inmediatos —especialmente en Irlanda, los Países Bajos, Bélgica y Francia—, aún hay más requisitos administrativos que antes, en particular para las empresas más pequeñas y para los Estados miembros. Para muchas empresas, cambiar las rutas de transporte, incluso depender menos del puente terrestre del Reino Unido, se ha convertido en un ajuste permanente en lugar de en una solución temporal.

La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania: el elevado coste de la energía

Los buques pesqueros dependen en gran medida del combustible. Las piscifactorías necesitan electricidad para bombear el agua y hacer funcionar los sistemas de alimentación. Las plantas de transformación dependen de la energía para la refrigeración, el envasado y el transporte. Cuando los precios de la energía aumentaron en 2022, el impacto se extendió por todo el sistema.

Esto ha encarecido los costes de explotación de los buques pesqueros, las instalaciones acuícolas, las plantas de transformación, el almacenamiento frigorífico y el transporte. El aumento de los costes y la elevada inflación redujeron el poder adquisitivo de la población, lo que la llevó a elegir productos del mar más asequibles y con una vida útil más larga.

La crisis ha puesto de manifiesto la importancia de la energía para la competitividad y la resiliencia. El sector alimentario acuático de la UE sigue siendo muy sensible a los precios de los combustibles y la electricidad, así como el transporte de gran consumo de energía, lo que demuestra su dependencia de los combustibles fósiles. Para ser más resiliente, el sector no solo necesita cadenas de suministro más diversificadas y una producción sostenible, sino también una transición energética más decisiva en las flotas, la acuicultura, el procesamiento y el almacenamiento frigorífico.

Un sector que se adapta

A pesar de estos retos, el sector de los productos alimentarios marinos ha mostrado resiliencia. Las empresas se han adaptado a las nuevas circunstancias. Ahora se centran más en los productos congelados, preenvasados y de valor añadido para afrontar mejor la incertidumbre del mercado y las perturbaciones en el transporte.

La digitalización también ha crecido rápidamente: las ventas en línea, los canales de venta directa al consumidor y las herramientas de trazabilidad digital son más habituales que antes.

Las cadenas de suministro están más diversificadas y dependen menos de las rutas de tránsito del Reino Unido y, en algunos casos, de las materias primas rusas. Además, ha aumentado la inversión en almacenamiento frigorífico, automatización y tecnologías eficientes desde el punto de vista energético, impulsada por el aumento de los costes y los objetivos de sostenibilidad de la UE.

La nueva normalidad

En general, el sector de la pesca y la acuicultura de la UE es más adaptable, más digital y más consciente de los riesgos que antes. Sin embargo, ahora opera en un entorno muy diferente, con costes más elevados, relaciones comerciales distintas y consumidores más sensibles a los precios.

Es poco probable que regresen las condiciones que había antes de 2020. En cambio, el sector está evolucionando hacia una «nueva normalidad» en la que la resiliencia, la sostenibilidad y la diversificación ya no son solo respuestas a las crisis, sino factores clave para la competitividad y la seguridad del suministro a largo plazo.

2026: la situación en Oriente Próximo

Aunque el estudio no abarca 2026, es importante mencionar que la situación en Oriente Próximo desde el 28 de febrero de 2026 ha perturbado gravemente los mercados mundiales de la energía y las materias primas. 

Los ataques a infraestructuras energéticas y las importantes perturbaciones en el estrecho de Ormuz han provocado un aumento repentino y significativo de los precios mundiales del petróleo y han perturbado los flujos comerciales mundiales. Estas perturbaciones están teniendo un impacto material y duradero en el sector de la pesca y la acuicultura de la UE.

Para apoyar al sector de la pesca y la acuicultura de la UE, la Comisión Europea ha activado el mecanismo de crisis del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), que permite a los Estados miembros poner una compensación financiera a disposición de los pescadores, productores acuícolas, transformadores y vendedores cuyos medios de subsistencia se hayan visto afectados por las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo. La última vez que se activó este mecanismo fue en 2022, a raíz de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.

Las medidas de apoyo de emergencia, activadas el 16 de abril y aplicables retroactivamente a partir del 28 de febrero de 2026, se preasignaron en el marco del programa FEMPA 2021-2027, y dejaron unos 760 millones EUR de los 1 300 millones EUR iniciales aún disponibles de manera inmediata. 

La crisis de 2026 vuelve a poner de relieve la vulnerabilidad estructural de un sector que depende de los combustibles fósiles. Acelerar la transición energética sigue siendo esencial para la competitividad, la resiliencia y la rentabilidad a largo plazo del sector de la pesca y la acuicultura de la UE.

Trasfondo

El Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura presentará los resultados del estudio en la Seafood Expo Global 2026 el 22 de abril de 2026 en Barcelona. La EUMOFA Talk “Navigating uncertainty: building a resilient EU market for fisheries and aquaculture products” (Charla del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura: «Hacerse camino entre las incertidumbres: construir un mercado de la UE resiliente para los productos de la pesca y la acuicultura») explorará la adaptación del mercado, el papel de las políticas y la innovación, y las oportunidades emergentes para construir un sector de los productos alimentarios marinos de la UE más fuerte y resiliente.

La charla es gratuita y está abierta a todo el mundo. Puede obtenerse más información en la página web del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura

El Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura es un instrumento de información de mercados sobre el sector de la pesca y la acuicultura de la Unión Europea desarrollado por la Comisión Europea. Su objetivo es fomentar la transparencia y la eficiencia del mercado, analizar la dinámica de los mercados de la UE y apoyar las decisiones empresariales y la formulación de políticas.

Mediante este observatorio se puede hacer un seguimiento directo de los volúmenes, valores y precios de los productos de la pesca y la acuicultura, desde la primera venta hasta la fase de venta al por menor, incluidas las importaciones y las exportaciones. Los datos, se actualizan a diario, los recopilan los países de la UE, las Islas Feroe, Islandia, Noruega, el Reino Unido y las instituciones de la UE.

Información adicional

Estudio: Impact of the Covid-19 pandemic, Brexit and the Russian War of Aggression against Ukraine on the EU Fishery and Aquaculture Sector (Impacto de la pandemia de COVID-19, el Brexit y la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania en el sector de la pesca y la acuicultura de la UE)

Fecha de publicación
22 de abril de 2026
Autor
Representación en España – Barcelona