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Representació de la Comissió Europea a Barcelona

Un estudio europeo en Barcelona evalúa los impactos del 5G sobre la salud

  • Artículo
  • 17 de febrero de 2026
  • Representación en España – Barcelona
  • lectura de 7 min
Avaluar els efectes del 5G sobre la salut
  • Los investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona están construyendo una imagen más clara del impacto de la exposición cotidiana a las señales 5G en la salud humana, desde medidas a pie de calle hasta estudios de salud a largo plazo.
  • La investigación cuenta con el apoyo financiero del programa Horizonte Europa.

La expansión de las antenas 5G en toda Europa, permitiendo descargas más rápidas, una mejor conectividad y una transmisión en tiempo real más fiable. Sin embargo, este crecimiento ha contribuido a una preocupación pública por los posibles impactos en la salud.

Para abordar estas preocupaciones, investigadores financiados por la UE están investigando cómo es realmente la exposición diaria a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF) del 5G y qué significa para nuestra salud.

Sus hallazgos hasta ahora son tranquilizadores.

Medir la exposición a la vida real

Una de las científicas que lidera este trabajo es la profesora Mònica Guxens, médica e investigadora de salud pública en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

"Necesitamos entender los niveles de exposición actuales de la población europea", dice Guxens, quien coordina una iniciativa de investigación internacional de cinco años financiada por la UE llamada GOLIAT que dura hasta junio de 2027.

GOLIAT forma parte de CLUE H, un grupo de proyectos financiados por la UE sobre campos electromagnéticos y salud que comparten métodos y datos para reforzar la evidencia general sobre los efectos sobre la salud.

El equipo de Guxens reúne a investigadores de 25 instituciones de 10 países europeos, con socios adicionales en EEUU, Japón y Corea del Sur. Están examinando los niveles de exposición en diferentes situaciones, los posibles impactos sobre la salud física y psicológica y cómo se puede comunicar la información sobre el riesgo de forma clara y eficaz.

"Realizar medidas a gran escala en diferentes países nos ayudará a entender cómo y dónde las personas están más expuestas en los campos electromagnéticos de radiofrecuencia 5G ahora que estas redes se están desplegando ampliamente".

Mònica Guxens, investigadora del ISGlobal

Una cartografía de la exposición al 5G en Europa

Una de las primeras tareas ha sido medir cuánta radiofrecuencia EMF se enfrentan a las personas a la vida diaria.

Para averiguar cómo es la exposición al mundo real, investigadores de Bélgica y Suiza han llevado a cabo la evaluación más detallada de la exposición en el 5G hasta ahora. Utilizaron un "exposímetro" portátil para medir las ondas de radio en el entorno, junto a nuevos sensores conectados a teléfonos inteligentes para rastrear las emisiones.

Se tomaron más de 800 medidas en zonas urbanas y rurales de ocho países de la UE, además de Suiza y Reino Unido. El equipo examinó escenarios que van desde teléfonos en modo de vuelo hasta actividades con un consumo intensivo de datos, como compartir archivos adjuntos o ver vídeos en directo.

Los resultados muestran que la exposición a EMF de radiofrecuencia (RF-EMF) en entornos cotidianos se mantiene muy por debajo de los límites de seguridad internacionales en todos los entornos medidos.

Estos límites, establecidos por organismos científicos independientes, definen a los niveles máximos de exposición considerados seguros para el público en general e incluyen grandes márgenes de seguridad.

Sin embargo, los niveles de exposición variaron dependiendo de cómo y dónde se utilizaban los dispositivos.

En las zonas urbanas densas, las señales de las estaciones base móviles tienden a ser más altas. En las zonas rurales, pueden producirse picos de exposición de corta duración cuando los teléfonos cargan grandes cantidades de datos, ya que una cobertura más débil hace que los dispositivos transmitan a una mayor potencia.

Poner a prueba los efectos sobre la salud

Medir la exposición es sólo una parte del panorama. Para investigar si las señales 5G tienen efectos inmediatos sobre el cuerpo, investigadores en Francia han llevado a cabo los primeros estudios coordinados de laboratorio en humanos centrados en una banda de frecuencia clave del 5G: 3,5 gigahercios.

En el INERIS, el Instituto Nacional Francés para el Medio Ambiente y los Riesgos Industriales, cerca de París, 31 voluntarios sanos fueron expuestos a señales 5G durante 26 minutos en condiciones controladas diseñadas para reflejar la exposición ambiental real.

"No observamos ningún impacto mensurable en la función cardíaca, los niveles de estrés, la temperatura de la piel o la actividad cerebral en adultos jóvenes sanos", afirma el dr. Brahim Selmaoui, uno de los otros investigadores que participaron en el estudio.

"Si bien todavía hace falta más investigación sobre exposiciones a largo plazo y repetidas, nuestros resultados proporcionan pruebas tranquilizadoras para esta nueva banda 5G en condiciones de exposición realistas."

Brahim Selmaoui, investigador en el INERIS

Ayudar a las personas a comprobar su propia exposición

Más allá de los resultados de laboratorio, los investigadores ven un valor claro al ayudar a las personas a comprender mejor su propia exposición y reducir la ansiedad innecesaria.

El profesor Martin Röösli, jefe de la Unidad de Exposiciones Ambientales y Salud del Instituto Tropical y de Salud Pública de Suiza, lidera el desarrollo de una "base de datos de dosis" online de acceso gratuito que permitirá a los usuarios explorar cómo los comportamientos cotidianos influyen en los niveles deexposición.

"Es importante para la sociedad que la gente se sienta informada y tranquila", dice Röösli. "La gente a menudo hace preguntas muy prácticas: ¿es seguro dormir con el teléfono en la mesilla de noche? ¿Debería mantenerlo más lejos?"

La herramienta, que se prevé que se lance en la primavera del 2026, permitirá a los usuarios introducir cómo utilizan sus teléfonos móviles y otros dispositivos, y dónde viven, para obtener una imagen más clara de los niveles de exposición típicos.

Los primeros hallazgos sugieren que un teléfono colocado a 30 o 40 cm de distancia durante la noche, con una actividad mínima, prácticamente no produce exposición, mucho menos que la generada incluso durante una llamada telefónica muy breve.

Lo que más puede importar, sugieren los investigadores, es el comportamiento humano. Por ejemplo, el sueño interrumpido por notificaciones o desplazamiento nocturno.

Comportamiento y bienestar

Esta distinción es fundamental para la investigación sanitaria a largo plazo que se está realizando. Los científicos están examinando los vínculos entre los dispositivos de comunicación digital y los resultados neuropsicológicos en niños y adultos jóvenes, incluyendo función cognitiva, calidad del sueño y salud mental.

"El teléfono no sólo comporta exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia", explica Guxens. "También comporta exposición a la luz de la pantalla, excitación mental o dependencia del dispositivo. Separar los efectos de los distintos factores relacionados con el uso de los dispositivos es un reto".

A diferencia de muchos estudios anteriores que sólo capturaron una instantánea en el tiempo, la investigación actual sigue a los participantes durante períodos más largos, ayudando a los científicos a distinguir la causa de la correlación.

"Si alguien duerme mal, ¿es por la radiación o porque estaba navegando a altas horas de la noche?", afirma Guxens. "No se puede responder a esto sin datos a largo plazo".

Cerrar la brecha de información

Para los investigadores implicados, una comunicación clara es tan importante como la medición y el análisis. La desinformación persistente en torno al 5G, argumentan, ha florecido en la brecha entre el rápido cambio tecnológico y la comprensión pública.

A lo largo de su trabajo, los científicos interactúan directamente con los ciudadanos para entender las preocupaciones y los conceptos erróneos, y para adaptar la forma en que se comparten los hallazgos, incluyendo vídeos cortos y accesibles al estilo de las redes sociales diseñados para explicar los resultados de forma sencilla y transparente.

"Dar a la gente herramientas para entender la exposición puede reducir la ansiedad, incluso cuando el riesgo es bajo", dice Guxens.

Con la UE invirtiendo mucho en infraestructura digital a través de iniciativas como el Mecanismo Connecting Europe, y con las redes 6G previstas a partir de 2030 aproximadamente, los investigadores dicen que el seguimiento continuo seguirá siendo esencial.

"La tecnología está cambiando tan rápidamente que la evaluación de la exposición debe seguir el ritmo", dice Röösli. "Necesitamos entender qué significan estos desarrollos para la población, ahora y en el futuro".

Artículo publicado en inglés en Horizon: The EU Research & Innovation Magazine por Alison Jones. La investigación de este artículo ha sido financiada por el Programa Horizon de la UE. Las opiniones de los entrevistados no reflejan necesariamente las de la Comisión Europea.

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Fecha de publicación
17 de febrero de 2026
Autor
Representación en España – Barcelona