Ponemos las judías del ganxet en remojo la noche anterior con agua fría (hay que prever bastante agua ya que doblarán su volumen y se podrían quedar sin líquido).
Al día siguiente las ponemos en una olla con agua nueva, fría, y un puñado de sal.
Las cocemos a fuego lento y cuando empiecen a hervir las asustamos: añadimos un buen chorro de agua fría para que dejen de hervir.
Esperamos que vuelvan a ebullición, siempre a fuego bajo, y las hervimos durante una hora y media, hasta que estén blandas.
Vamos retirando la espuma blanca que se vaya creando durante la cocción.